Cuando una tarea pasa de «planificada» a «en curso» y luego a «finalizada», uno quiere saber: ¿quién lo hizo? ¿Y cuándo? El nuevo registro de tareas documenta cada cambio de estado con usuario y marca de tiempo, como una línea temporal directamente en la página de detalle de la tarea. Esto aporta transparencia y ayuda a la trazabilidad.
El calendario de tratamientos se ha optimizado. La exportación a PDF —una de las funciones más utilizadas— aparece ahora como tarjeta propia de exportación de datos en la parte superior, justo debajo de los datos del plan. El cálculo de dosificación admite ahora el cálculo por superficie de la pared vegetal, un método más preciso que el cálculo por superficie simple, porque tiene en cuenta la superficie objetivo real.
Por cada producto fitosanitario se puede registrar un plazo de seguridad máximo hasta la vendimia. La validación avisa automáticamente cuando una aplicación queda demasiado cerca de la vendimia planificada.
También la tabla de tareas ha aprendido cosas nuevas: el progreso por tipo de tarea se puede mostrar ahora, además de en porcentaje de número de tareas, también en hectáreas de superficie, de modo que se ve de un vistazo cuántas hectáreas de un trabajo ya están resueltas.